Sabemos quién es cada persona
Nadie publica ni renta sin verificar su identidad. No te pedimos que confíes en un desconocido: te decimos quién es.
En construcción
Consigue lo que quieras, cuando quieras
Lo que usas tú mismo, sin operador
Lo que va a caber aquí:
Esta pestaña todavía no está abierta. La enseñamos porque va a estarlo: forma parte de lo que Byven está construyendo, y preferimos decirte hacia dónde vamos antes que esconderlo hasta el día que funcione.
Aquí va lo que usas tú mismo, sin operador. Cada cosa se alquila distinto —no es lo mismo un taladro un fin de semana que un equipo de sonido para una noche— así que abre con sus propias condiciones.
No hace falta ser dueño de algo para poder usarlo. Byven conecta a quien tiene un bien parado con quien lo necesita unos días, y reparte el valor de forma justa entre los dos. Cada alquiler mueve dinero dentro de la misma ciudad: eso es dinamizar la economía hiperlocal.
Byven no camina solo. Nos han mirado por dentro y hemos seguido adelante:
Nadie publica ni renta sin verificar su identidad. No te pedimos que confíes en un desconocido: te decimos quién es.
Después de cada alquiler se califican los dos lados. La identidad dice quién eres; el historial dice cómo cumples.
Hay cosas que necesitas tres veces al año: alquilarlas sale más barato que comprarlas. Y lo que sí usas a diario, cómpralo — y alquílalo cuando no lo uses.
Casi siempre hay algo más cerca de ti que la tienda más próxima. Menos traslado, y el dinero se queda en tu ciudad.
Cada propietario ofrece su equipo en las horas en que no lo necesita. Por eso hay disponibilidad cuando una tienda ya cerró.
Un bien parado no le sirve a nadie. Cada alquiler hace trabajar algo que ya se fabricó, en vez de fabricar uno más.